Hoy celebramos el Día de la Madre. Por eso, antes que nada, diré: "¡Feliz Día, mamá!". También quiero felicitar hoy a todas las madres que me conocen: Mercedes, Raquel, Marta, Laura, Brie, Paloma, Ángela, Mª Jesús, Mari Tere, Ángeles, Mari Cruz... Si tú te llamas así y eres madre, pero no me conoces, pues también te felicito. Y a todas las madres que no se llamen así, que no por eso dejan de serlo. Por ejemplo, a la Madrecita María del Carmen de Manolo Escobar. Que mira que me gusta a mí esa canción...
Ahora, un poco de historia. ¿Por qué se celebra este día?
Las primeras celebraciones del Día de la Madre se remontan a la antigua Grecia, donde se le rendía homenaje a Rhea, madre, entre otros, de Zeus, Poseidón y Hades. Los romanos adquirieron la celebración de los griegos, haciendo sus ofrecimientos durante tres días a la diosa Cibeles.
Los primeros cristianos transformaron estas celebraciones en honor a la Virgen María, madre de Jesús. En el santoral católico, el 8 de Diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, y en España fue fijado durante muchos años ese día como el Día de la Madre. Hoy, tal fecha se sigue manteniendo en algunos países como Panamá.
En Inglaterra, hacia el siglo XVII, tenía lugar un acontecimiento similar que se denominaba Domingo de las Madres. En este día, los pobres que trabajaban como siervos lejos de sus casas, podían regresar a sus hogares para estar con sus madres. Se celebraba el acontecimiento con una torta o pastel de la madre.
En Estados Unidos, los orígenes de este día los encontramos hacia 1872, año en el que Julia Ward Howe sugirió que esa fecha fuera dedicada a honrar la paz y comenzó a celebrar cada año encuentros en la ciudad de Boston, Massachussets, en honor al Día de la Madre. Pero fue la profesora norteamericana Anna Jarvis quien le dio a este día el toque oficial. Habiendo fallecido ya su propia madre, Anna se dedicó a enviar cartas a políticos, abogados y otras personalidades influyentes solicitando que se consagrara como el Día de la Madre el segundo Domingo de Mayo. En 1908 fue reconocido el primer Día de la Madre en Virginia, donde se honró a la madre de Jarvis. Las flores favoritas de su madre eran los claveles.
Desde entonces, los claveles rojos se convirtieron en el símbolo de las madres en vida, y los claveles blancos en el símbolo de las que ya partieron. Esta fecha fue declarada oficial en 1910 e incluída en el calendario federal de los Estados Unidos en 1914. Finalmente, el congreso de Estados Unidos aprobó la fecha como el Día de la Madre y la declaró fiesta nacional, lo cual fue apoyado por el Presidente Woodrow Wilson. Más tarde, otros países se adhirieron a esta iniciativa, y pronto Anna pudo ver que más de 40 países del mundo celebraban el Día de la Madre en fechas similares.
Celebremos, pues, este día con júbilo. Y no nos olvidemos de honrar también hoy a la Madre Naturaleza, sin la cual no existiría ninguna otra madre ni yo hubiera podido escribir este post.
"No existe la madre perfecta,
pero hay un millón de maneras de ser una buena madre"
(Jill Churchill, escritora americana)




