Durante la Segunda Guerra Mundial, el oficial británico
Charles Ryder es enviado a maniobras al castillo de Brideshead. Al llegar aquí,
rememora el pasado y su singular relación con la familia aristocrática dueña de
este maravilloso lugar...
Hace hoy 30 años, el 12 de Octubre de 1981, se estrenaba en
el Reino Unido “Retorno a Brideshead” (Brideshead Revisited), una de las mejores
series de la historia de la televisión y, sin ninguna duda, mi favorita.
Producida por Derek Granger y Martin Thompson para Granada Television,
contaba con una excepcional fotografía de Ray Goode, un impecable montaje a
cargo de Anthony Ham y una magistral banda sonora firmada por Geoffrey Burgon.
Y compuesta de un total de 11 episodios elegantemente
dirigidos por Charles Sturridge y Michael Lindsay-Hogg, “Retorno a Brideshead”
adaptaba de forma casi literal la novela homónima de Evelyn Waugh a través de
un apasionante guión escrito por John Mortimer, Derek Granger, Charles
Sturridge y el propio Evelyn Waugh.
Evelyn Waugh nació en Londres en 1903 y murió en Somerset en
1966. Hijo de un conocido editor y crítico literario, estudió en Oxford y se
graduó en historia moderna. Su primera obra, publicada en 1928, le dio fama
inmediata y fue autor de novelas, relatos de viajes y biografías. Waugh escribió su “Retorno a Brideshead” en tan sólo cuatro
meses durante una baja del ejército a finales de la Segunda Guerra Mundial. El
libro, finalizado en 1945, obtuvo un reconocimiento generalizado aunque no
estuvo exento de polémica.
Novela épica ambientada en varios continentes a lo largo de
tres décadas, entre los años 20 y 40, es la más conocida de las trece que escribió
este autor y está considerada como un clásico de la literatura del siglo XX. En
la lista de la revista Times figura como una de las cien mejores novelas de
todos los tiempos.
A través de la Metro Goldwyn Mayer, Hollywood se había
interesado ya, a mediados de los años 40, por esta obra de Evelyn Waugh, pero
el autor se negó a vender sus derechos cinematográficos al conocer la intención
de convertirla en una “preciosa película de amor”. Y en 1950, otra productora
que contaba ya con un guión firmado por Graham Greene, tuvo que abandonar el
proyecto por motivos económicos.
Cuando Granada Television se decidió a adaptarla a la
pequeña pantalla, comprando los derechos de la novela en Otoño de 1977, lo hizo
a sabiendas de que el presupuesto sería muy alto. La serie iba a rodarse
íntegramente en película, por primera vez en la historia de la televisión
británica, y el rodaje sería largo.
La filmación, de extensa duración, comenzó el 1 de Mayo de
1979, se interrumpió en Octubre de ese mismo año debido a una huelga de
técnicos en la ITV (Independent Television, la cadena de televisión más antigua
del Reino Unido) y continuó con algunas otras pausas, debido a diversos compromisos de
los actores, hasta el 24 de Julio de 1981.
El prolongado tiempo de filmación hizo también que la serie
tuviera dos directores, ya que Michael Lindsay-Hogg tuvo que abandonar el
rodaje cinco meses después de comenzar la filmación, sustituyéndole Charles
Sturridge, a quien se debe la mayor parte de la serie. Sturridge tenía una
clásica formación de Oxford como actor y director teatral y pertenecía a la plantilla
de Granada Television desde 1974.
En la serie, era el propio Charles Ryder el que contaba la
historia en voz en off, añadiéndole a su relato un evocador tono que
cautivaba al espectador de principio a fin.
Los críticos británicos afirmaron que el guión televisivo de
la novela era una “pieza maestra”. Y no les faltaba razón.
El productor Derek Granger ofreció en un principio el papel
de Charles Ryder al actor Anthony Andrews, ya conocido en el mundo televisivo en el que debutó en 1968, interviniendo además en varias series como “QB VII”,
“The pallisers” o “Arriba y abajo”.
Y al maravillosamente británico Jeremy Irons, que había
debutado diez años atrás en la pequeña pantalla y había aparecido ya en series
como “The pallisers” (donde coincidió por primera vez con Andrews), “Notorious
woman” o “Los amores de Lydia”, se le ofreció el papel de Sebastian Flyte.
Sin embargo, Anthony se veía más apropiado para el papel de
Sebastian y Jeremy prefería interpretar a Charles. Con lo que los actores,
sencillamente, intercambiaron sus personajes. Ambos nos regalan dos maravillosas interpretaciones.
Durante la larga filmación de “Retorno a Brideshead”, Jeremy Irons
rodó su segundo título para la gran pantalla: “La mujer del teniente francés”.
Para encarnar a Julia Flyte, una de las hermanas de
Sebastian, fue escogida Diana Quick, que había debutado en 1958 en la gran
pantalla y llevaba ya tras de sí un buen número de series televisivas.
Y a Cordelia, la otra hermana de Sebastian, la conocíamos a
través de Phoebe Nicholls, excelente actriz británica que ya nos había
demostrado con creces sus dotes interpretativas con tan sólo nueve años en “A
las nueve cada noche” y en 1980 veíamos como madre de John Merrick en “El hombre elefante”.
Como Lord Marchmain y Edward Ryder, padres de Sebastian y Charles, respectivamente, nos encontrábamos a dos verdaderos monstruos de la
actuación: Laurence Olivier y John Gielgud, ambos magníficos en sus
interpretaciones.
Y las actrices Claire Bloom y Stéphane Audran, no menos importantes
nombres de la historia del cine, daban vida, respectivamente, a Lady Marchmain
y Cara, la amante italiana de Lord Marchmain.
Completaban
un excelente reparto, entre otros, Nickolas Grace (magnífico como Anthony Blanche), Roger
Milner (Wilcox), Simon Jones (Lord Brideshead “Bridey”), Charles Keating (Rex
Mottram), Jeremy Sinden (Boy Mulcaster), Mona Washbourne (Nanny Hawkins) y John
Grillo (Mr. Samgrass).
Para ambientar el cuarto de Charles Ryder en un colegio de
Oxford, se negoció con el Hertford Collage donde estudió el escritor Evelyn Waugh
y se rodó exactamente en una de las habitaciones que ocupó el novelista en su
época estudiantil, amueblándolo con todo detalle con respecto a la novela.
Uno de los principales problemas de los productores fue
encontrar el escenario ideal para el castillo de Brideshead.
El lugar elegido fue Castle Howard, ubicado en Yorkshire. En
este palacio, uno de los edificios barrocos más espectaculares de Inglaterra
construido en el siglo XVIII, se rodaron la mayor parte de las escenas de la
serie.
Y también llevó su tiempo el conseguir a Aloysius, el osito
de peluche de Sebastian, pues era necesario encontrar un ejemplar que
respondiera a la descripción que hacía Waugh en su novela. Finalmente se logró
gracias a la colaboración de un coleccionista de este tipo de peluches.
La producción de “Retorno a Brideshead” costó a Granada
Television cerca de cinco millones de libras esterlinas y veintiséis meses de
trabajo.
Referente al presupuesto económico que se llevó esta
producción, The Times afirmó: “Bien gastado porque se trata de una serie
irresistiblemente seductora”.
Cuando se emitió por la cadena comercial ITV fue calificada
como “la serie más cercana a la perfección jamás realizada para la pequeña
pantalla”. Obtuvo gran popularidad en el Reino Unido y gran parte de
Europa.
Entre otros premios y nominaciones, recibió el Premio Bafta
al mejor actor (Anthony Andrews), mejor diseño de vestuario, mejor diseño,
mejor serie dramática, mejor edición, mejor sonido y mejor maquillaje, siendo
también nominada en estos galardones a mejor actor (John Gielgud y Jeremy
Irons), mejor actriz (Claire Bloom y Diana Quick), mejor director de
fotografía (Ray Goode) y mejor música original (Geoffrey Burgon).
En los Premios Emmy fue galardonado Laurence Olivier como
mejor actor de reparto y la serie fue también nominada en las categorías de dirección,
guión (John Mortimer), dirección artística, diseño de vestuario, actor (Anthony
Andrews y Jeremy Irons), actor de reparto (John Gielgud) y actriz de reparto (Claire
Bloom).
Y los Globos de Oro la premiaron como mejor mini-serie
televisiva y como mejor interpretación de mini-serie (Anthony Andrews), siendo
nominado también en esta ultima categoría Jeremy Irons.
Charles, Sebastian, Julia, Cordelia, Lord y Lady Marchmain, Edward
Ryder, Nanny Hawkins, Anthony Blanche... Inolvidables personajes de “Retorno a Brideshead”, una extraordinaria serie que, pasados 30 años, sigue ocupando un
sitio de honor en la historia de la televisión… Y en nuestro recuerdo.
“La influencia de la gracia divina
en un grupo de personajes diversos
pero íntimamente relacionados”
4 comentarios:
Me siento como Charles, rememorando Brishead.¡Qué recuerdos!!
También es mi serie favorita (según lo escribo me está regañando el doctor alaskiano que tengo en la cabeza. Vale, tengo dos series favoritas..)Y también le daría miles de premios a Anthony Andrews por su interpretación.
Maravillosa serie y maravilloso retorno a ella.
Grache.
De nada, Alicia. Rememorar esta serie siempre es maravilloso. "Yo ya tengo a Charles, ten tú a Sebastian". ¿Recuerdas también esto?
Sabía que era una serie clave en la historia de la televisión, pero apenas recuerdo haber visto parte de algún episodio. Lo que sí tengo por ahí es la banda sonora de Burgon. Muy buena.
Un saludo!
Hola, Roberto. Me alegro de que tengas la banda sonora, te la habría recomendado mucho si no la hubieras conocido. Y te recomiendo también la serie. Es de esas bien, bien hechas en todos los aspectos y con un texto en su guión de los que te hipnotizan. Es maravillosa. Un beso.
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