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lunes, 10 de abril de 2017

Los clásicos ilustrados de Fernando Vicente

El pasado jueves me regalé la visita en Madrid a una exposición muy especial: “Clásicos ilustrados”, una colección maravillosa de ilustraciones de Fernando Vicente sobre grandes clásicos de la literatura. 



¿Me seguís en esta aventura?

 
Peter Pan
J.M.Barrie
2006. Editorial Alfaguara

 
Momo
Michael Ende
2007. Editorial Alfaguara

 
El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde
Robert Louis Stevenson
2009. Editorial Bambú

 
El pequeño Hoplita
Arturo Pérez-Reverte
2010. Editorial Alfaguara

 
El juego de las nubes
Johann Wolfgang Goethe
2011. Nórdica Libros

 
La saga de Eirik el rojo
Traducción de Enrique Bernárdez
2011. Nórdica Libros

 
 
Estudio en escarlata
Arthur Conan Doyle
2013. Nórdica Libros

 
 
Drácula
Bram Stoker
2014. Editorial Reino de Cordelia

 
Mansfield Park
Jane Austen
2014. Editorial Galaxia Gutenberg

 

También en esta exposición había ilustraciones sobre “La isla del tesoro” de Robert Louis Stevenson y “20.000 leguas de viaje submarino” de Julio Verne.

 
El hombre que pudo reinar
Rudyard Kipling
2016. Nórdica Libros

 
Cumbres Borrascosas
Emily Brontë
2016. Nórdica Libros

 
 
Alicia a través del espejo
Lewis Carroll
2016. Nórdica Libros



Un maravilloso viaje literario. Una delicia de exposición pictórica. 


(Fotografías de la exposición: Noelio)

domingo, 9 de mayo de 2010

La magia de J.M. Barrie


Nacido el 9 de Mayo de 1860 en la región escocesa de Angus, James Matthew Barrie tuvo una infancia infeliz. La repentina muerte de su hermano, cuando él contaba apenas seis años de edad, alteró profundamente la vida familiar y trastornó la salud mental de su madre, que se convirtió en una persona desequilibrada, autoritaria e inflexible. Su influencia y recuerdo pesó sobre James durante el resto de su vida.

La vida es una larga lección de humildad

Tras estudiar en la Universidad de Edimburgo y trabajar durante dos años como periodista, Barrie se trasladó a Londres atraído por el brillo de sus círculos culturales.

En 1888 publicó con éxito “Los idilios de Auld Licht”, serie de evocaciones de la vida campesina de su pueblo natal. Poco después, en 1889, “Una ventana en Thrums” volvía a evocar nostálgicamente aquel mundo.


Alcanzó la fama gracias a novelas como “El pequeño ministro”, “Margaret Ogilvy”, biografía de la madre del escritor, “Sentimental Tommy” y “Tommy and Grizel”, todas ellas delicadas fusiones de sentimentalismo y realismo irónico situadas en la tradición de Dickens, pero inspiradas en los textos de Meredith, Stevenson y los grandes autores rusos.

Su obra de teatro “Londres” (1893) fue un éxito en su estreno londinense. Su siguiente obra dramática sería la comedia “La historia de amor del profesor”.


En 1897, mientras paseaba con Porthos, su inseparable perro San Bernardo, frente a los Jardines de Kensington, el escritor escocés conoció a los niños que inspiraron su mundialmente conocida historia de Peter Pan.

George, Jack (John), Peter, Michael y Nico (Nicholas) eran los cinco hermanos Llewelyn Davies.

Jack, George y Peter Llewelyn Davies

El personaje de Peter Pan fue llamado así por el mediano de estos niños. Y en la historia de Barrie los dos hermanos recibieron los nombres de John y Michael y el padre fue llamado George.

Michael y J.M. Barrie

Barrie, ya casado pero sin hijos, encandiló a los chicos con sus historias y acabó forjando una sólida amistad con sus padres, Arthur y Sylvia Llewelyn Davies, esta última inspiración de Wendy y de la madre de su historia.

Michael jugando a Peter Pan

El escritor llegó a confesar una vez que Peter Pan nació a partir de la "chispa" que emanaba de los hijos de la familia Llewelyn Davies, de los que se ocupó a la muerte temprana de sus progenitores.

“Calle Quality”, “El admirable Crichton” y “Mary” precedieron en los escenarios a la primera representación de la hoy prestigiosa obra fantástica “Peter Pan” (1904).


En esta obra, Barrie trata sus dos temas favoritos: la conservación de la inocencia infantil y lo que consideraba el instinto femenino de la maternidad.


El éxito de este personaje fue instantáneo. Peter Pan y sus compañeros de juegos fueron adoptados como héroes por muchas generaciones de niños de todo el mundo, conocedores de sus aventuras a través de todo tipo de traducciones y adaptaciones.


Algunas de ellas tan celebradas como las versiones de Herbert Brenon (1924) o Walt Disney (1953), dos maravillosas obras maestras del cine.

En 1929, J. M. Barrie cedió los derechos de su obra “Peter Pan” al Great Ormond Street Hospital, principal hospital infantil de la nación.

El secreto de la felicidad no está en hacer lo que uno quiera,
sino en que te guste lo que haces

El propio escritor confesaría más de una vez que su más profundo deseo hubiera sido recuperar los años felices de su primera infancia, y que su más célebre personaje, Peter Pan, era una personificación de tales anhelos.


Si dices lo que piensas y no lo que otra persona piensa por ti estás en el camino de convertirte en un hombre importante

"Lo que saben todas las mujeres”, “Un beso para Cenicienta”, “Querido Bruto” y “David” completan la carrera teatral de Barrie.

En 1913 el escritor recibió la dignidad de baronet, título hereditario concedido por la corona británica, y en 1922 la Orden del Mérito.


"La vida de cada hombre es un diario en el que pretende escribir
una historia y escribe otra"

J. M. Barrie nos dejaba el 19 de Junio de 1937. Con nosotros queda una gran obra literaria y una muy personal manera de entender la vida.


Y, por supuesto, Peter Pan. Un maravilloso personaje con el que todos nos hemos sentido identificados en alguna ocasión.


En 1912, Barrie encargó al escultor George Frampton una estatua de Peter Pan. El escritor mantuvo el proyecto prácticamente en secreto y, una vez finalizado, lo hizo poner en los jardines de Kensington en mitad de la noche, para que al día siguiente la gente creyera que había sido magia. Hoy, esa magia continúa allí.


Cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron alrededor, y ése fue el comienzo de las hadas
(J. M. BARRIE)