jueves, 24 de octubre de 2013

El Principito

“Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas, y es agotador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones”

Hoy nos acercamos con muchísimo cariño y admiración al que es, sin duda alguna, mi libro favorito…


… “El Principito” (Le Petit Prince), una maravillosa historia creada en 1943 por el escritor francés Antoine de Saint-Exupéry. Una historia maravillosa que en este año en el que estamos ha celebrado su 70 aniversario.


Nacido en Lyon (Francia) el 29 de junio de 1900, Antoine de Saint-Exupéry cursaba estudios en varios colegios de Francia y Suiza para, más adelante, ingresar en una empresa aérea y obtener el título de piloto. Desempeñando arriesgadas misiones de correo aéreo sufrió diversos accidentes, en cuyos períodos de convalecencia escribió varias novelas, todas ellas fruto de su experiencia como aviador.

Tras participar en las dos guerras mundiales, Saint-Exupéry fallecía el 31 de julio de 1944 al ser abatido su aeroplano por un caza alemán durante un vuelo militar de reconocimiento frente a las costas de Provenza.

Le Petit Prince

En la página inicial de “El Principito”, Saint-Exupéry escribía una preciosa dedicatoria:

A LÉON WERTH

Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicarle este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria: 

A LÉON WERTH
CUANDO ERA NIÑO


Saint-Exupéry y Léon Werth, escritor, periodista y crítico de arte francés, se conocieron en 1935 y pronto se convirtieron en grandes amigos. 

“Los adultos no conocen a sus semejantes más que por pequeños fragmentos mal unidos, mal iluminados por una luz dudosa. Pero el niño los ve bajo una luz absoluta, con la misma claridad que al Ogro o a la Bella Durmiente. Vive en un universo de certidumbre. Saint-Exupéry poseía el arte de devolver a los seres humanos esa certidumbre”

Durante el verano y el otoño de 1942, en una casa alquilada en Northport, Long Island (Nueva York), Antoine de Saint-Exupéry escribía “El Principito”…

“Cuando yo tenía seis años vi una vez una lámina magnífica en un libro sobre el Bosque Vírgen que se llamaba ‘Historias vividas’. Representaba una serpiente boa que se tragaba a una fiera.
He aquí la copia del dibujo…”


Las ilustraciones que aparecen en “El Principito” fueron dibujadas por el propio Saint-Exupéry. En el manuscrito de este libro, la alternancia entre el lápiz y la pluma y el uso de dos tipos de papel (uno muy delgado y otro más pesado) confirman que la obra fue elaborada a lo largo del tiempo.

“Por favor…, ¡dibújame un cordero!”




“Hace ya seis años que mi amigo se fue con su cordero. Si intento describirle aquí es para no olvidarlo. Es triste olvidar a un amigo. No todos han tenido un amigo”

“He aquí el mejor retrato que, más tarde,
logré hacer de él”

“El principito sobre el asteroide B 612”

Las diferencias entre el manuscrito y el libro publicado van desde mínimas, como el que el nombre del asteroide B 612 de donde venía el principito recibiera anteriormente otras nomenclaturas, hasta importantes, como el que en el manuscrito aparezcan párrafos y diálogos que el autor descartaría más tarde.

“Los baobabs”

También fueron considerablemente retocadas las ilustraciones, como los tres baobabs, concebidos originalmente como un árbol único, o algunos de los personajes en sus primeras descripciones.


“¿Sabes?... Cuando uno está verdaderamente triste son agradables las puestas de sol…”


“Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas. Se dice: ‘Mi flor está allí, en alguna parte…’. Y si el cordero come la flor, para él es como si, bruscamente, todas las estrellas se apagaran.
Y esto, ¿no es importante?”


El 6 de abril de 1943 la editorial Reynal & Hitchcock de Nueva York publicaba la edición original de “Le Petit Prince”. Presentado tanto en inglés como en francés, el libro no recibió entonces, sin embargo, comentarios favorables por parte de la crítica.


Tres años más tarde, en 1946, la editorial francesa Gallimard llevaba a cabo una nueva publicación del libro, consiguiendo esta vez con ello una enorme acogida y un gran éxito editorial.


“Creo que, para su evasión, aprovechó una migración de pájaros silvestres”

 “Se encontraba en la región de los asteroides 325, 326, 327, 328, 329 y 330. Comenzó, pues, a visitarlos para buscar una ocupación y para instruirse”

“Me pregunto si las estrellas están encendidas a fin de que cada uno pueda encontrar la suya algún día”


El Principito” ha sido traducido a cerca de 270 idiomas y dialectos y lleva más de 150 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.


“No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo”

Gran parte del testimonio de la creación de “El Principito” ha sobrevivido intacta, al regalar el propio Saint-Exupéry bosquejos del personaje principal a los admiradores de su arte.

El grueso del manuscrito se lo regaló en 1943 a Silvia Hamilton Reinhardt, una amiga particular que conoció en Nueva York. En 1968, dicho manuscrito fue adquirido por la neoyorkina Morgan Library quedando así también a disposición de investigadores y visitantes.


En la edición especial conmemorativa del cincuenta aniversario de “El Principito” publicada por la Editorial Salamandra aparecían unas hermosas reproducciones de este precioso y preciado manuscrito.


“Cuando mires al cielo, por la noche, como yo habitaré en una de ellas, como yo reiré en una de ellas, será para ti como si rieran todas las estrellas”


“No se ve bien sino con el corazón.
Lo esencial es invisible a los ojos”
(“El Principito”. Antoine de Saint-Exupéry)


El Principito. Antoine de Saint-Exupéry.
Introducción a la Edición del Cincuenta Aniversario. Charles E. Pierce Jr.

2 comentarios:

Alicia dijo...

Maravilloso, maravilloso y maravilloso.

Noelio dijo...

¿Verdad que sí? :)
Gracias, gracias y gracias.