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lunes, 5 de octubre de 2009

Desmontando a Ángel Martín

His name is Angerl. Es el Brad Pitt español, aunque comparte altura de actor con Al Pacino, del que incluso tiene un autógrafo.


Vi por primera vez a Ángel Martín en la tele, una mañana de Jueves muy temprano. Eran aproximadamente las 7:00 AM y yo estaba tomándome un café e intentando espabilarme un poco delante del televisor. Esto último puede resultar paradójico, pero así fueron realmente los hechos.

Y haciendo zapping, di con él. Estaba sentado, hablando ante una mesa, y había una rubia a su lado que le escuchaba y todo. Hablaban de los programas del corazón y, más concretamente, de la extraña fauna que alimenta a dichos programas. Resultó que yo estaba de acuerdo con los comentarios que hacía Ángel sobre tales personajes, y me quedé ahí enganchada hasta que terminó.

Al día siguiente, repetí la misma operación, pero sin éxito. No salieron ni el moreno ni la rubia.

Y coincidió que llegó el siguiente Jueves, a la misma hora aproximada y yo, que me había ya olvidado de ellos, me los volví a encontrar a la hora de mi primer café. Y entonces me enteré de que eso era una repetición y de que el programa lo emitían los Miércoles por la noche. Y tomé nota.


El siguiente Miércoles los vi directamente. Con intención. Supe así que él se llamaba Ángel y la rubia, Patricia, y también conocí a los demás: Pilar, Miki y Pepe. El programa completo duraba hora y media y yo lo veía Miércoles tras Miércoles.
*****
Más adelante, supe que Ángel era también uno de los guionistas de “7 vidas”, única serie española que he seguido casi habitualmente porque me hacía realmente gracia. Y también pude disfrutar de sus ingeniosos monólogos en Paramount Comedy.

Y ya no le he perdido la pista a “Sé lo que hicisteis…” Cuando pasaron a ser diario de media hora, con resumen semanal los Miércoles por la noche, cuando la media hora diaria pasó a una hora, hora y media, dos horas… Hasta hoy, que lo sigo viendo. Sin Telecinco y todo.


Es de admirar que, pese a su escasa estatura, Ángel Martín se atreve a emular al mismísimo Paul Newman comiéndose “casi” 50 huevos (algunos de ellos Huevos Kinder). A tirar en público una supertarta de nata sobre la cara de Ojos de Rana, la chica más sexy de España. A hacernos ver al mismísimo Paquirrín con otros ojos, e incluso con otro nombre, Kiko. O a entrevistar al misterioso Fantasma Tocahuevos, sin ni siquiera sospechar quién se esconde bajo esa sábana.

“Es un hombre tan pequeño, tan pequeño, que hasta su programa de cine se nos hace corto”

Yo comparto con Ángel Martín, en primer lugar, el buen cine. Esto lo deduzco por las películas que él selecciona para “El programa de cine de Ángel Martín”, que son las que a él no le han gustado (aunque las vayan a emitir esa misma semana en La Sexta), o por las referencias que hace de otras poco conocidas que sí le han gustado. También admiro, como él, la voz de Frank Sinatra, del que tengo prácticamente toda la discografía.


Y el ser fan de Faemino y Cansado, con los que además tuve la suerte de grabar un programa en TVE. Sí, sí, yo he trabajado como cámara de estudio en Prado del Rey, y ya me hubiera gustado compartir plató con los de “Sé…” en lugar de TODOS los programas religiosos, por ejemplo, que me tocó grabar. O el de Leticia Sabater y Enrique Pérez Simón. Santo Dios, se me había olvidado…

Por último, lo más importante: yo también preferiría trabajar el resto de mi vida como guionista de Pocoyó en lugar de hablar del corazón. Me gusta Pocoyó... Y su caballo.

Desde aquí, Ángel, yo te felicito por tener la cabeza tan bien amueblada, por tener ese inteligente e irónico sentido del humor, por decir las cosas tal y como hay que decirlas, por tener gracia y por buen actor…

En definitiva, por ser como eres.

¡Ah! Y hoy, además, por ser tu cumpleaños. Pero esta felicitación la tienes que compartir con Pequeño Pony, Candy Candy y Tarta de Fresa. Y con Pocoyó.


¡FELIZ DÍA!

"… A un hombre tan pequeño, tan pequeño, que ningún ser humano llega a la suela de sus zapatos"